La puerta de entrada al bosque de la Alhambra, donde la arquitectura granadina custodia el ascenso hacia el palacio nazarí entre sombras y leyendas.
La Cuesta de Gomérez es una de las rúas más emblemáticas y cargadas de historia de Granada, sirviendo de nexo vital entre la Plaza Nueva y el recinto de la Alhambra. La imagen captura la bifurcación de esta vía, caracterizada por sus fachadas de sillería y ladrillo, con balcones engalanados que reflejan el tipismo andaluz. Este ascenso, que atraviesa la imponente Puerta de las Granadas, se transforma de una calle comercial y artesana en un frondoso bosque que aísla la ciudad del palacio. Es un rincón donde el misticismo del pasado árabe y la épica de la Reconquista convergen, marcando el inicio del camino hacia la cumbre de la colina de la Sabika.



