Un enclave legendario suspendido sobre el Tajo de Ronda, donde la arquitectura señorial custodia el acceso a la mina secreta de agua de la época nazarí.
La Casa del Rey Moro es uno de los conjuntos monumentales más fascinantes y cargados de misticismo de Ronda. Ubicada en la Cuesta de Santo Domingo, esta casa-palacio destaca por su fachada de sillería y su portada neoclásica, coronada por una pequeña espadaña. Pese a su nombre, la edificación actual es posterior a la etapa musulmana, aunque su verdadero tesoro reside en las profundidades: una mina de agua de origen nazarí que desciende hasta el fondo del Tajo, permitiendo el abastecimiento de la ciudad durante los asedios. Los jardines que la rodean, de traza francesa y aires románticos, ofrecen una perspectiva única sobre la garganta del río Guadalevín, convirtiendo este rincón en un símbolo de la resistencia y la épica de la serranía malagueña.



