El 19 de mayo recoge tres momentos clave de la historia de España ligados a la expansión imperial, la resistencia frente a Napoleón y el final de la Guerra Civil. Son episodios separados en el tiempo, pero unidos por su impacto político y militar.

1521 — Comienza el asedio de Tenochtitlán
El 19 de mayo de 1521 se intensificó el asedio de Tenochtitlán, capital del Imperio mexica, dirigido por Hernán Cortés y sus tropas aliadas en el actual territorio de México.
Tras meses de tensiones y combates previos, las fuerzas españolas y los pueblos indígenas aliados iniciaron el cerco definitivo sobre la ciudad. El objetivo era cortar el suministro de alimentos, agua y refuerzos a la capital enemiga.
Tenochtitlán era una de las ciudades más impresionantes del mundo precolombino, situada sobre el lago de Texcoco y con una compleja organización política, económica y religiosa.
El asedio fue extremadamente duro, con combates casa por casa, epidemias y una resistencia prolongada por parte de los mexicas. Finalmente, este proceso culminaría semanas después con la caída de la ciudad y el fin del Imperio azteca.
Este acontecimiento marcó uno de los hitos más importantes de la expansión española en América.

1808 — La Junta Suprema Central toma el control de la resistencia
El 19 de mayo de 1808, en plena Guerra de Independencia contra Napoleón, se consolida la Junta Suprema Central en Sevilla, un órgano político clave para coordinar la resistencia española.
Tras el levantamiento del 2 de mayo en Madrid y la ocupación progresiva del territorio por las tropas francesas, España quedó sin una autoridad central efectiva tras la abdicación de Fernando VII.
Las distintas juntas provinciales decidieron unificarse bajo un organismo superior que pudiera organizar la guerra, la administración y la diplomacia en nombre del rey cautivo.
La Junta Suprema Central asumió así el papel de gobierno provisional, dirigiendo la resistencia contra la invasión napoleónica y buscando apoyo internacional, especialmente de Gran Bretaña y Portugal.
Este organismo sería fundamental para mantener la estructura política de la España en guerra hasta la creación de las Cortes de Cádiz.

1939 — Desfile de la Victoria en Madrid
El 19 de mayo de 1939 se celebró en Madrid el Desfile de la Victoria, tras el final de la Guerra Civil española.
El acto reunió a las tropas del bando sublevado encabezado por Francisco Franco, que desfilaron por la capital como símbolo del fin del conflicto y la victoria militar.
Madrid, devastada tras casi tres años de guerra, fue el escenario elegido para mostrar la consolidación del nuevo régimen.
El desfile tuvo un fuerte carácter propagandístico y marcó el inicio oficial de la dictadura franquista en España, que se extendería durante casi cuatro décadas.
A partir de este momento, el país entraría en una nueva etapa política, social y económica profundamente marcada por las consecuencias del conflicto.
