Un recorrido por hitos dispares que marcaron la historia de España, desde las repercusiones de la Revolución Francesa hasta la consolidación institucional en la Transición, pasando por el final de la Guerra Civil y los inicios del automovilismo.

El 21 de enero marcó puntos de inflexión en España.
El 21 de enero de 1793, la guillotina cayó sobre el cuello del rey Luis XVI en la Plaza de la Revolución de París. Aunque ocurrido en Francia, este regicidio tuvo un impacto sísmico e inmediato en España. La noticia horrorizó profundamente a la corte de Madrid y a su primo, el rey Carlos IV, rompiendo definitivamente cualquier puente diplomático con la Convención republicana francesa. Este evento fue el detonante directo que arrastró a España a la guerra contra la Francia revolucionaria poco después, en la conocida como Guerra del Rosellón o de los Pirineos, marcando el fin de una era en las relaciones internacionales de la monarquía hispánica.
1905: Pioneros del motor en la primera Copa del Rey En un ámbito totalmente distinto, el 21 de enero de 1905 se escribió la primera página dorada del automovilismo de competición en España. Ese día se disputó la edición inaugural de la «Copa del Rey de Automovilismo», un rally pionero organizado por el Real Automóvil Club de España (RACE). La prueba consistió en un exigente recorrido de ida y vuelta entre Madrid y Salamanca. En una época en la que los coches eran todavía vistos por muchos como ruidosas curiosidades mecánicas al alcance de pocos, este evento sentó las bases de la afición por la velocidad y el desarrollo del motor en el país.


1939: El avance franquista toma Terrassa en la agonía de Cataluña Durante los compases finales de la Guerra Civil Española, el 21 de enero de 1939 fue un día clave en la contundente Ofensiva de Cataluña. Las tropas del bando nacional, en su avance imparable hacia la capital catalana, lograron ocupar la importante ciudad industrial de Tarrasa (Terrassa). La toma de este núcleo estratégico desmoronó aún más las defensas republicanas en la región. Con Terrassa bajo control franquista y el frente roto, la caída de Barcelona se convirtió en una realidad inminente que ocurriría apenas unos días después, sentenciando el desenlace de la guerra.
1977: Se oficializan los títulos históricos del Heredero de la Corona Ya en plena Transición hacia la democracia, el 21 de enero de 1977 tuvo lugar un acto de importante simbolismo institucional para la monarquía restaurada. Mediante un Real Decreto, el rey Juan Carlos I concedió oficialmente a su hijo, el entonces infante don Felipe (actual rey Felipe VI), los títulos históricos tradicionalmente vinculados al heredero del trono español. Con solo nueve años, Felipe asumió los Principados de Asturias, Gerona y Viana, recuperando así la plena tradición dinástica y asegurando la continuidad sucesoria en el nuevo marco político que se estaba construyendo.

