Saltar al contenido
Portada » Biblioteca Hispania Mágica » TAL DIA COMO HOY 10 MAYO

TAL DIA COMO HOY 10 MAYO

1713 – Felipe V promulga la Ley Sálica
El 10 de mayo de 1713, en plena Guerra de Sucesión Española, el rey Felipe V firmó el Reglamento de Sucesión que introdujo en España la Ley Sálica. Esta controvertida norma, de origen francés, excluía completamente a las mujeres de la línea de sucesión al trono, priorizando siempre a los descendientes varones. La medida tenía como objetivo principal asegurar la permanencia de la dinastía Borbón en el trono español y evitar cualquier reclamación de otras ramas familiares. Su aprobación supuso un profundo cambio en la tradición jurídica y sucesoria española, que hasta entonces había permitido el reinado de mujeres como Isabel la Católica. La Ley Sálica permaneció vigente durante más de dos siglos y solo fue abolida en 1830 por Fernando VII para permitir el acceso al trono de su hija Isabel II, lo que provocó la Primera Guerra Carlista.

1840 – Fundación de la Sociedad de Tejedores en Barcelona
El 10 de mayo de 1840 se fundó en Barcelona la Sociedad de Tejedores, considerada el primer sindicato obrero de España. En el contexto de la Revolución Industrial y las duras condiciones laborales en las fábricas textiles catalanas, un grupo de tejedores decidió organizarse para defender sus derechos frente a los abusos de los patronos. Esta asociación mutualista y obrera marcó el nacimiento del movimiento sindical español, sentando las bases para futuras organizaciones obreras. Surgió en un momento de gran agitación social, con jornadas laborales de más de 14 horas, salarios de miseria y explotación infantil. La Sociedad de Tejedores fue pionera en la lucha colectiva por mejoras salariales, reducción de jornada y dignidad laboral, abriendo el camino al asociacionismo obrero que años después daría lugar a grandes centrales sindicales en España.

1936 – Manuel Azaña es elegido Presidente de la Segunda República
El 10 de mayo de 1936, las Cortes de la Segunda República Española eligieron a Manuel Azaña como Presidente de la República. En un ambiente de extrema polarización política, creciente violencia callejera y radicalización de ambos extremos del espectro ideológico, Azaña asumió el cargo con la esperanza de estabilizar el país. Intelectual brillante, escritor y uno de los principales artífices de la República, su presidencia estuvo marcada por enormes dificultades: atentados, huelgas revolucionarias, quema de iglesias y un clima prebélico cada vez más evidente. A pesar de sus esfuerzos por mantener el orden constitucional, su mandato duró poco más de tres meses antes del estallido de la Guerra Civil en julio de 1936. Azaña representa una de las figuras más trágicas y complejas de la historia contemporánea de España.