LA CATEDRAL DE GRANADA

LA CATEDRAL DE GRANADA

La catedral de Granada. Su construcción se proyecta en el año 1505 sobre la antigua Mezquita Mayor de la Granada, por decisión de la reina Isabel La Católica Se inicia en 1523 cuando el obispo fray Fernando de Rojas coloca en la primera piedra del templo.

Según las trazas dadas por Enrique Egas, con planta similar a la de Toledo, siendo nombrado Egas poco después Maestro Mayor de las obras de la catedral.

Por entonces y desde 1525 Diego de Siloé dirigía las obras del Monasterio de San Jerónimo de esta misma ciudad, y el Cabildo le encomienda unos diseños para la catedral acomodados a la distribución de los cimientos y de la obra ya comenzada por Egas.

Es posible que el Cabildo quisiera mayor dedicación y asistencia a las obras que la prestada por este para el templo mayor de la ciudad, aunque puede que la razón final fuera el deseo de cambiar su aspecto medieval y goticista por otro nuevo de corte clásico y renacentista.

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INTERIOR DE LA CATEDRAL DE GRANADA

Lo cierto es que con los diseños de Siloé se realiza un modelo en madera del templo y, luego de algunas vacilaciones por los posibles daños que pudiera ocasionar a la Capilla Real (Granada) ya existente desde antes y a la cual se adosa la catedral, el emperador Carlos aprueba en 1529 su diseño a lo romano; cosa que parece lógica, pues entraba de lleno en los gustos del monarca, a quien por entonces Pedro Machuca le comenzaba a levantar dentro del propio recinto de La Alhambra su novedoso Palacio de Carlos V dentro de los más estrictos cánones clasicistas.

LA CATEDRAL DE GRANADA

A la muerte de Siloé, en 1563, y tras haberse habilitado el templo al culto por tener cubiertas las bóvedas y cerrada la cabecera. Le sucede Juan de Maeda, su discípulo y aparejador, junto a un brillante grupo de entalladores en las decoraciones del templo. Las obras se suspenden en 1568 a causa de la guerra con los moriscos.

A la muerte de Maeda en 1576 el cabildo nombra sucesor de las obras a su hijo Asensio de Maeda, y no acepta el cargo por encontrarse trabajando en las de la catedral de Sevilla. El siguiente maestro de obras es Lázaro de Velasco que fallece pronto, en 1580, y le sucede el aparejador Ambrosio de Vico.

Tras años de trabajo, en 1704 se concluye finalmente la construcción de esta gran catedral, según el modelo de Siloé. A quien se debe la extraordinaria imagen espacial y arquitectónica. Se puede contemplar desde la nave central la rotundidad de su Capilla Mayor, redonda y con arcos encasetonados que la comunican con la girola que la rodea. Sus muros decorados con vidrieras de gran belleza y esculturas y pinturas de Alonso Cano, resume la grandeza de este templo.

Este modelo, de cinco naves, doble girola, crucero y dos torres a los pies, fue el resultado de las modificaciones realizadas por Siloé sobre las trazas de Egas.

Conserva el concepto de iglesia gótica de naves escalonadas y bóvedas de crucería. Aunque incluye elementos clasicistas como son las medias columnas acanaladas y con capiteles corintios adosadas a los pilares y las altas pilastras creadas para elevar la altura de las naves.

En su interior destaca también su sillería plateresca del Coro y la Sala Capitular, actualmente lugar de exposición del tesoro de esta catedral, que también expone piezas en la Sacristía.