CONSTRUCCIÓN GRAN VÍA DE MADRID 1910

CONSTRUCCIÓN GRAN VÍA DE MADRID 1910

Construcción Gran Vía de Madrid 1910. Una avenida que forma parte del desarrollo urbanístico de Madrid, su historia comienza con el siglo XX. La inauguración de las obras el 4 de abril de 1910, con un piquetazo, por Alfonso XIII confiere en la actualidad a esta avenida más un siglo de vida.

La decisión de construir la Gran Vía entendida como una vía ancha, que fuese elegante y atractiva, data de fechas anteriores, y se remonta al año 1862, justo después de la gran reforma de la puerta del Sol.

Las diversas propuestas de realizar la construcción Gran Vía de Madrid se frustraron hasta que en los años de la primera década del siglo XX se produjeron situaciones legales y sociales favorables.

La motivación inicial de tal obra fue la descongestión del casco histórico a causa del creciente tráfico viario de calles como Caballero de Gracia y Montera, pero estas ideas iniciales poco a poco cayeron en el olvido y no se reactivaron hasta comienzos del siglo XX.

La construcción Gran Vía de Madrid nace con la intención de ser un centro emblemático, una avenida que comenzó a mostrar la transición de la ciudad desde la Corte a una moderna metrópoli. Una vía de comunicación que enlace los barrios del este con los del oeste de la ciudad.

MAS DE 40 AÑOS DE CONSTRUCCIÓN

La construcción de la Gran Vía requirió la demolición de casi trescientas casas, quince calles desaparecidas, nueve mil metros de aceras levantadas, veintinueve mil metros de adoquines, trasiego de cañerías y canalizaciones subterráneas diversas.

​El primer tramo hasta la Red de San Luis tardó en acabarse casi cinco años. Tras él se comenzó el segundo tramo en 1917 hasta la plaza de Callao y tardó otros cinco años. El tercer tramo en 1922 hasta Plaza de España se acabó en 1930.

En total se necesitaron más de cuarenta años para terminar los 1306 metros de su trayecto. Durante este tiempo se condensó en una única avenida la historia contemporánea de España de un siglo. La Gran Vía se construyó en medio de muchos cambios sociales, políticos y de transiciones de concepto arquitectónico.

La demolición de unos tramos iba acompañada simultáneamente con la edificación de otros. Este periodo se caracterizaba por la existencia de corrientes de eclecticismo arquitectónico.

La aparición de nuevas formas de ocio como el cine, o de hábitos de consumo como los centros comerciales,​ medios de transporte como el suburbano. Todo ello ha dejado como resultado una avenida sin un «único estilo», que ha cristalizado en una evolución de estilos y funcionalidades desde el primer hasta el último tercer tramo.

MINI BROADWAY

La avenida tuvo a lo largo de su historia varias denominaciones, a veces incluso distintas dependiendo del tramo que se tratara. La avenida no tendría el nombre oficial unificado de «Gran Vía» hasta 1980.​ La Gran Vía unificada tenía una longitud de 1306 metros.

El protagonismo que adquirió la Gran Vía tras la construcción de sus primeros tramos dio lugar a una gran expectación popular que atrajo diversos establecimientos de diversión: cine, teatro y en la actualidad musicales.

Esta situación de proliferación de cines durante los años treinta le dio el apelativo de mini-Broadway o una Quinta Avenida.​

Su posición como parte central y vía de tránsito en Madrid hace que los hoteles y su proliferación sea importante ya desde sus comienzos.