El 2 de abril reúne algunos de los momentos más representativos de la historia de España, desde la expansión en el Nuevo Mundo hasta decisiones clave de la política contemporánea. Exploración, economía, guerra y cambio internacional se cruzan en una fecha que refleja la evolución del país a lo largo de los siglos. Cuatro hitos distintos, pero conectados por su impacto en el rumbo histórico de España.

1513 — España se expande en Norteamérica
Juan Ponce de León toma posesión de Florida en nombre de la Corona de Castilla, incorporando este territorio al mapa del Imperio español. Este hecho marca el inicio de una presencia duradera en el sureste de Norteamérica, clave en la red de exploraciones y rutas atlánticas. Florida se convertirá en un punto estratégico frente a otras potencias europeas, consolidando la proyección global de España en el siglo XVI.

1805 — Nace la base del sistema financiero moderno
La reorganización del sistema financiero español en 1805 supone un paso decisivo hacia la creación de una institución bancaria central. Este proceso, orientado a estabilizar la economía y gestionar la deuda pública, dará lugar con el tiempo al Banco de España. Se sientan así las bases de una estructura financiera más sólida, imprescindible para el desarrollo económico contemporáneo del país.

1939 — España entra en la posguerra
El 2 de abril de 1939 se considera el cierre definitivo de las operaciones militares tras la Guerra Civil Española, con todo el territorio ya bajo control del bando sublevado. Comienza una nueva etapa marcada por la consolidación del régimen franquista, la represión política y una profunda transformación social. España queda aislada internacionalmente en un contexto europeo que se encamina hacia la Segunda Guerra Mundial.

2004 — Fin de la presencia militar en Irak
El Gobierno español aprueba la retirada efectiva de las tropas desplegadas en Irak, poniendo fin a una etapa de participación en el conflicto iniciado en 2003. Esta decisión responde a un cambio político y a una fuerte presión social contraria a la intervención. Marca un giro en la política exterior española, redefiniendo su papel en escenarios internacionales y en misiones militares en el extranjero.
