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TAL DIA COMO HOY 1 DE FEBRERO. Un Viaje de la Urgencia Imperial a la Justicia Democrática

¿Qué conecta a Felipe II, un joven Picasso, el exilio republicano y el juicio a Tejero? Un mismo día en el calendario y la eterna capacidad de España para reinventarse entre la gloria y la tragedia.

El calendario es un palimpsesto fascinante. Si rascamos la superficie de una fecha cualquiera, encontramos capas de historia superpuestas, eventos que, separados por siglos, dialogan entre sí. El 1 de febrero es uno de esos días en la historia de España donde el destino parece haberse detenido a tomar decisiones cruciales.

En este día, en diferentes épocas, España ha vivido bodas desesperadas por salvar un imperio, el nacimiento público de genios universales, el último suspiro de una república y la prueba de fuego de una joven democracia.

1570: La Boda de la Desesperación Imperial
En la fría catedral de Segovia, el hombre más poderoso de la tierra, Felipe II, contraía matrimonio por cuarta vez. No era una boda romántica; era una cuestión de Estado de urgencia acuciante. Su esposa era su sobrina, Ana de Austria.

El «Rey Prudente» veía cómo su inmenso imperio carecía de lo más básico para sobrevivir: un heredero varón sano. Tras las tragedias de sus anteriores matrimonios y la inestabilidad del príncipe Don Carlos, Felipe II necesitaba asegurar la sucesión. El 1 de febrero de 1570, bajo las bóvedas góticas de Segovia, la monarquía hispánica contuvo el aliento, apostando su futuro a esta nueva unión. De ella nacería, finalmente, el futuro Felipe III.

1900: Picasso Nace para el Mundo en Barcelona
Saltamos tres siglos y nos sumergimos en la efervescente Barcelona del cambio de siglo. En la mítica taberna modernista «Els Quatre Gats», epicentro de la bohemia catalana, un joven malagueño de apenas 19 años inauguraba su primera exposición individual.

Se llamaba Pablo Picasso. Aquel 1 de febrero, las paredes del local se llenaron de sus retratos al carboncillo: amigos, artistas y personajes de la noche barcelonesa. Aunque todavía lejos del cubismo que revolucionaría el arte, aquella exposición fue el pistoletazo de salida. El genio dejaba de ser una promesa para convertirse en una realidad pública. El arte del siglo XX acababa de empezar en una taberna de Barcelona.

1939: El Último Aliento de la República
La historia de España también sabe de amargura profunda. El 1 de febrero de 1939, en las postrimerías de una Guerra Civil devastadora, se vivió una escena fantasmagórica. En el frío castillo de Sant Ferran en Figueras (Girona), las Cortes de la República celebraron su última sesión en suelo español.

Fue un acto simbólico, casi fúnebre. Con las tropas franquistas avanzando imparables y el éxodo masivo hacia la frontera francesa ya en marcha, el gobierno de Negrín intentaba mantener una legitimidad institucional que se desvanecía. Días después, la mayoría de los presentes cruzarían los Pirineos hacia un largo y doloroso exilio.

1982: La Democracia Juzga a sus Fantasmas
Y de la tragedia de la guerra, a la consolidación de la paz. Cuarenta y tres años después de aquella sesión en Figueras, España demostraba que había cambiado. El 1 de febrero de 1982, comenzaba en Madrid el juicio más importante de la Transición.

En el banquillo de los acusados se sentaban los responsables del intento de golpe de Estado del 23-F del año anterior. Ver al teniente coronel Tejero, con su tricornio, y al general Milans del Bosch sometidos a la justicia ordinaria fue una imagen potente. No fue solo un proceso judicial; fue el momento en que la joven democracia española demostró que el poder civil estaba por encima del ruido de los sables, cerrando simbólicamente una puerta al pasado golpista.