El 29 de enero es una fecha que, a lo largo de los siglos, ha sido testigo de momentos fundamentales en el devenir de España. No es un día cualquiera en nuestro calendario histórico; es una jornada de profundos contrastes. Desde el nacimiento de instituciones culturales que custodian nuestro saber, pasando por intentos políticos desesperados para salvar los restos de un imperio, hasta terremotos políticos durante la Transición y la tragedia del terrorismo en democracia.
Hoy echamos la vista atrás para recordar cuatro efemérides ocurridas en suelo español o con España como protagonista, que nos ayudan a entender de dónde venimos.

1712: Nace el templo del saber: Felipe V abre la Real Biblioteca Pública
En un Madrid que empezaba a adaptarse a la nueva dinastía de los Borbones, el rey Felipe V tomó una decisión trascendental para la cultura española: abrir al público su biblioteca privada. Con el lema Fiat lux («Hágase la luz»), el monarca, influenciado por las corrientes ilustradas francesas, quiso que el conocimiento dejara de ser patrimonio exclusivo de la corona y la nobleza.
Ubicada inicialmente en el pasadizo que unía el Real Alcázar con el convento de la Encarnación, esta institución es el germen directo de la actual Biblioteca Nacional de España (BNE). Aquel 29 de enero se sentaron las bases para la recopilación, preservación y difusión del patrimonio bibliográfico de todo el país, una misión que continúa más de tres siglos después.
1895: El intento desesperado: María Cristina firma la autonomía para Cuba y Puerto Rico
A finales del siglo XIX, las tensiones en las últimas colonias de ultramar eran insostenibles. En un intento político in extremis por frenar los crecientes movimientos independentistas, la reina regente María Cristina de Habsburgo-Lorena, en nombre de su hijo Alfonso XIII, firmó el decreto que otorgaba un régimen de autonomía a Cuba y Puerto Rico.
Impulsado por el gobierno de Sagasta y diseñado por Antonio Maura, este proyecto llegaba demasiado tarde. Las promesas de autogobierno no lograron apaciguar los ánimos de los insurgentes cubanos. De hecho, apenas unas semanas después de esta firma, el 24 de febrero, estallaría el «Grito de Baire», dando inicio a la Guerra de Independencia cubana que desembocaría en el «Desastre del 98» y la pérdida definitiva de las colonias.


1981: Terremoto en la Transición: La dimisión sorpresa de Adolfo Suárez
El 29 de enero de 1981, los españoles contuvieron el aliento frente a sus televisores. Adolfo Suárez, el hombre que había pilotado la compleja nave de la Transición desde la dictadura hacia la democracia, aparecía en TVE para anunciar su dimisión irrevocable como presidente del Gobierno y líder de UCD.
Acosado por las divisiones internas de su propio partido, la presión de la oposición, el ruido de sables en los cuarteles militares y la brutal escalada del terrorismo de ETA, Suárez declaró que se iba porque no quería que «la democracia sea, una vez más, un paréntesis en la historia de España». Su marcha dejó un vacío de poder crucial y un clima de inestabilidad extrema que sería aprovechado, menos de un mes después, por los golpistas del 23-F.El 29 de enero de 1981, los españoles contuvieron el aliento frente a sus televisores. Adolfo Suárez, el hombre que había pilotado la compleja nave de la Transición desde la dictadura hacia la democracia, aparecía en TVE para anunciar su dimisión irrevocable como presidente del Gobierno y líder de UCD.
Acosado por las divisiones internas de su propio partido, la presión de la oposición, el ruido de sables en los cuarteles militares y la brutal escalada del terrorismo de ETA, Suárez declaró que se iba porque no quería que «la democracia sea, una vez más, un paréntesis en la historia de España». Su marcha dejó un vacío de poder crucial y un clima de inestabilidad extrema que sería aprovechado, menos de un mes después, por los golpistas del 23-F.
1996: El dolor del terrorismo: ETA asesina a Fernando Múgica
La historia reciente de España también está marcada por la sangre y el dolor provocados por la banda terrorista ETA. El 29 de enero de 1996, la violencia golpeó el corazón de San Sebastián. El histórico dirigente socialista Fernando Múgica Herzog fue asesinado de un tiro en la nuca en plena calle.
Múgica, un hombre de profundas convicciones democráticas y familia de larga tradición política, caminaba junto a su hijo cuando fue abordado por los terroristas. Su asesinato formó parte de la estrategia de ETA de «socializar el sufrimiento», atacando directamente a políticos y cargos públicos. Este crimen conmocionó a la sociedad vasca y española, recordándonos hoy el alto precio que se pagó por la libertad y la paz.

