El 5 de abril reúne episodios decisivos que muestran la proyección global de España, los cambios dinásticos y las tensiones que desembocarían en una transformación profunda del país. Desde la expedición que abriría rutas oceánicas inéditas hasta la crisis que precede a la Guerra de Independencia, este día condensa momentos clave de expansión, poder y conflicto.

1519 – La expedición de Magallanes parte desde Sevilla
En 1519 se inicia desde Sevilla una empresa sin precedentes: la expedición dirigida por Fernando de Magallanes al servicio de la Corona española. Su objetivo era alcanzar las islas de las especias navegando hacia occidente, en un contexto de rivalidad con Portugal por el control de las rutas comerciales.
La flota, compuesta por cinco naves, descendió el Guadalquivir hasta Sanlúcar de Barrameda antes de lanzarse al Atlántico. A pesar de las dificultades, motines y pérdidas humanas, la expedición culminaría años después con la primera circunnavegación del planeta, transformando para siempre el conocimiento geográfico y la proyección marítima de España.

1621 – Muerte de Felipe III y ascenso de Felipe IV
El fallecimiento de Felipe III marca el final de una etapa caracterizada por el gobierno de validos y una política exterior cada vez más costosa. Con la subida al trono de Felipe IV, la Monarquía Hispánica entra en una fase de mayor implicación en los conflictos europeos.
El nuevo rey, bajo la influencia del Conde-Duque de Olivares, intentará reforzar el poder de la Corona y recuperar la hegemonía perdida. Sin embargo, esta política traerá consigo un aumento de la presión fiscal y tensiones internas que acabarán estallando en décadas posteriores.

1713 – El Tratado de Utrecht redefine el poder español
En el contexto de la Guerra de Sucesión Española, los acuerdos de Utrecht suponen un giro radical en la posición internacional de España. La monarquía borbónica es reconocida, pero a cambio se pierden territorios europeos clave como los Países Bajos, Nápoles o Sicilia.
Este tratado marca el fin de la España como gran potencia dominante en Europa y el inicio de una nueva etapa más centrada en la península y el imperio ultramarino. También abre el camino a reformas administrativas y políticas que modernizarán el Estado bajo los Borbones.

1808 – La tensión que precede a la Guerra de Independencia
A comienzos de abril de 1808, la presencia de tropas francesas en territorio español genera un clima de creciente desconfianza y malestar. Aunque formalmente aliadas, las maniobras de Napoleón revelan una estrategia de control que pronto provocará la reacción popular.
Este ambiente de tensión desembocará semanas después en el levantamiento del 2 de mayo en Madrid y en el inicio de una guerra que transformará profundamente la sociedad española. La resistencia frente a la ocupación francesa marcará el inicio de una nueva conciencia nacional y el fin del Antiguo Régimen.
